jueves, 19 de junio de 2008

Buenos dias mi Amo

Dormí a ratos, sabía que debía descansar, pero no podía evitar sentir que perdía un tiempo maravilloso de estar con mi Amo.
Eran las 6 de la mañana cuando me desperté y empecé a dar vueltas por la cama escuchando a mi Amo decirme, aun no se si despierto o en sueños, “puta”, “perrita”, “zorra” y “golfa”. Me hacía sonreír. Escuchar esas palabras de la boca de tu Amo es comparable a recibir los regalos de tu cumpleaños en aquella fiesta tan maravillosa y llena de regalos cuando eras niñ@.
Me levanté y fui al baño, cambié mi tampax, me aseé y me lavé los dientes. Cogí el trombocid al ver que mi moratón estaba completamente negro y lo llevé al cuarto.
Desperté a mi Señor para que me ayudase a dármelo y lo viera. Aun recuerdo, como si fuera ahora mismo, su cara de culpabilidad.
Me volví a acostar y me dormí durante otro rato.
A las 10 ya no podía aguantar mas y volví a levantarme, me cambié, me aseé y me volví a lavar los dientes.
Mi Señor ya se estaba despertando cuando volví a la cama y me dispuse a hacer lo que me había ordenado el día anterior.
Repté bajo las sábanas y comencé a besar dulcemente la polla de mi Amo…. Luego con la punta de mi lengua, la recorrí milímetro a milímetro y poco a poco empecé a lamerla. Me la metí en la boca y comencé a chupar, primero lentamente y subiendo el ritmo mas, cada vez mas.
Cambiamos de postura, me arrodillé ante la cama y durante casi una hora jugué con mis manos y mi boca sobre su polla..
Cada vez que la sacaba para respirar, mi Amo me daba un tortazo fuerte en la cara.
Tenía mi pecho repelto de mi propia saliva y mi cara roja de Sus bofetadas. De mis ojos brotaban sin parar lágrimas de dolor, de humillación y de angustia por ver que todos mis esfuerzos por darle placer a mi Señor eran en vano.
Tras una hora, estaba agotada, no podía mas, mi cabeza daba vueltas y mi respiración entrecortada hacia que el oxígeno no me llegase bien… estaba completamente mareada.
Mi Amo me apartó de El, me levantó y me llevó a desayunar.
- Estás cansada cielo, necesitas comer algo, luego seguimos, ¿vale peque? – me dijo sonriéndome.
- Si mi Amo, lo que Tu digas, lo siento de verdad.
Me sentía fatal, otra vez Le estaba fallando y aun así El me regalaba Su sonrisa….
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Tras el desayuno y aun triste por haberLe fallado de nuevo, me acerqué a El, con cara de niña mala y juguetona. Empecé a tocarLe, El me besaba. Me tumbó en el sofá y desde arriba, de pie, metió Su polla en mi boca
- ¿Quieres jugar mi perrita? – dijo divertido
- Si mi Amo, por favor – supliqué esperanzada por volver a intentarlo
- ¿Ah si? ¡Pues tira para la habitación que te voy a romper el culo!
Su gesto cambió de nuevo, sentí que estaba realmente enfadado por no haber conseguido un rato atrás despertarLe con el orgasmo que sin duda merecía.
Ya en el cuarto me dispuso a 4 patas y cogió el lubricante. Sentí como se lo daba en Su polla y luego, un poco, solo un poquito en la entrada de mi ano.
Sin mas contemplaciones, me introdujo Su polla en mi culo. Yo lloraba. El me embestía sin piedad mientras me azotaba fuertemente. Azotes secos, duros…. Me dolía una barbaridad.
- Esto no es como anoche, ¿verdad perrita? – decía mientras me embestía – Ya te dije que te iba a romper el culo.
Cuando estaba completamente dentro de mi, me ordenó masturbarme. Volví a notar los charcos de flujo en mi coño. Pensaba que era imposible sentirse tan excitada con el dolor que me estaba provocando, pero así era. Y El, lo sabía.
Tras pocos minutos pedí permiso para correrme a mi Señor. El no me lo concedió. En vez de eso, me tiraba del pelo y me azotaba. Sentía mi culo arder. Apretaba mis pechos y me seguía embistiendo mas y mas fuerte.
- Ahora puta, ahora te vas a correr. ¡Hazlo YA! – me gritó mi Señor.
No tardé en correrme y El salió de mí.
No lo podía entender, ¿Acaso no se iba a correr? ¿No le gustaba romperme el culo así? ¿Qué estaba haciendo mal?
Me sentí rechazada, me sentí fatal. Me ordenó ponerme el salto de cama y fui a asearme, muy muy triste…

martes, 10 de junio de 2008

Ahora toca dormir...

Me fui al baño a asearme…. ¡¡¡Sorpresa!!! La menstruación iba a hacer su aparición más inoportuna en los 18 años que llevamos juntas…. Me cabreé, me aseé y me puse un tampax. Tapé mi cuerpo con el salto de cama y me fui con mi Señor, al sofá, a terminar de ver la película. Me tapé con la manta y aun con lo a gusto que estaba, conseguí terminar de ver la película sin dormirme. Recogí la mesa y nos fuimos a dormir.
Apagar la luz y abrirse mis ojos de par en par fue todo uno, así que comencé a dar vueltas por la cama incordiando a mi Señor.
Como no conseguía dormirme, acercaba juguetona mi culito rozándolo por la polla de mi Amo.
- ¿Quieres jugar mi perrita? – Preguntó mi Señor sabiendo la respuesta – Pues ve a la terraza y tráeme la bolsa roja, VAMOS!!!
- Sí mi Amo – dije saltando de la cama y corriendo a por la bolsa de mi Señor, feliz como una niña que corre a por sus juguetes.
Se la di y sacó de ella un bote que a primera vista parecía ¿¡Lubricante!? He de decir, que mi Amo sabía que mi ano era virgen. Ahora se, que se mantuvo así hasta entonces para El.
- Distráete comiendo mi polla perrita y ponte así, a cuatro patas
Me colocó de forma y manera que mi culo quedaba a Su completa merced y comenzó a lubricarme el ano y lubricarse la mano.
Notaba como poco a poco, con mucha delicadeza y precisión, primero con un dedo y después con otro, se iba abriendo hueco por mi ano. Yo Le preguntaba a mi Señor qué había dentro y El, pacientemente, me iba contestando “Ahora el dedo índice, ahora el dedo corazón, ahora ambos” Parecía divertirLe la situación, sin embargo yo estaba muy nerviosa y excitadísima.
- Ya está mi niña, lubrica mi polla y ven – dijo mi Señor mientras El se ponía de pie al borde de la cama y colocaba mi cuerpo a Su altura.
Poco a poco y mientras me masturbaba el clítoris, empezó a deslizar Su polla por mi ano. Comenzó haciéndolo despacio y gradualmente fue subiendo el ritmo, la intensidad y la profundidad en cada embestida. Tenía Sus manos en mis hombros y empujaba cada vez mas y mas. En mi vida había sentido tal placer. Agarró mis caderas y me dijo mientras Sus huevos rozaban mi coño
- Vamos puta, quiero que te corras para tu Amo, mastúrbate y córrete para mi ¡Ya!
Bajé mi mano hacia mi coño y lo note excesivamente mojado, nunca antes había estado así, tanto era que miré mi mano por si era la menstruación. Pero no lo era, no era más que ríos que emanaban del placer de estar siendo sodomizada por primera vez y, por encima de todo, siendo sodomizdaa por El, por mi Amo.
No tardé en correrme y me quedé tumbada un buen rato disfrutando del mejor orgasmo que había tenido nunca.
Mi Señor, mientras tanto, había ido a asearse y cuando logré ponerme en pie, fui corriendo a besarle y a agradecerle tan inmenso placer. Con su mirada me ordenó ponerme de rodillas, y como agradecimiento bese y lamí los pies de mi Amo.
Lo que mi Señor no sabe es que la agradecida por poder besar y lamer Sus pies, era yo.
Quise recompensarle por tantísimo placer. Pero me levantó y me dijo
- No peque, mañana aun tenemos tiempo, ahora debemos descansar.
Fuimos a la cama, me abracé a mi Amo y dormí, a ratos, pero muy feliz y orgullosa de pertenecer a alguien como El, mi Dueño y Señor, mi AMO.

lunes, 9 de junio de 2008

La cena

Mucho mas relajada aunque asustada por el moratón en mi pecho, me puse mis medias, la falda, las botas, el sujetador y la camisa. El quiso llevarme a la calle sin braguitas ni tanga. Bajamos a por el coche y fuimos en busca de la farmacia de guardia que había buscado por Internet. Cogí un bote de “Trombocid” y nos dirigimos a Su casa.
- Fuera ropa peque, ya sabes cómo te quiero ver ante Mi presencia – dijo mi Amo según entramos por la puerta.
Me acercó unas zapatillas, me di el Trombocid y me puse el salto de cama, llamamos al restaurante chino para que nos trajesen la cena y esperamos paciente y tranquilamente a que llamasen al timbre. Hablábamos, reíamos, fumábamos, elegíamos película para ver mientras cenásemos… Yo no podía evitar comparar al ser que tenía delante en ese momento, con el que pocos momentos antes había estado disfrutando viéndome sufrir, llorar… mientras provocaba tanto dolor en mi.
Puso “La novena puerta” en el dvd y pronto comenzamos a cenar. Tras la cena, y agotada por todo lo acontecido, Le pedí permiso para tumbarme un poquito en el sofá y así lo hice. He de decir que nunca había conseguido ver “La novena puerta”. Siempre me había dormido y El lo sabía. Así que de vez en cuando miraba por si Su perrita se estaba acunando en los brazos de Morfeo.
Se sentó en el mismo sofá y apoyé mi cabeza en Sus piernas. Me estaba relajando demasiado. Yo me conozco, me iba a dormir de un momento a otro por mucho que Jonny Deep estuviera en la pantalla. Estaba demasiado a gusto sintiendo a mi Amo acariciarme, así que decidí espabilarme, esperando que El no se disgustara por mi atrevimiento.
Con temor, comencé a acariciar Sus piernas, acercándome a Su polla pausadamente. Intentaba evitar mis ansias y controlar mi excitación al ver que El me dejaba hacer, sin impedirme continuar en mi intento de sentir de nuevo, la polla de mi Amo en mi boca.
- ¿Qué le pasa a Mi perrita? ¿Ya estás caliente? Si estabas medio dormida…. – dijo sonriendo. Aun que no le veía la cara, le oía sonreir. – Levántate, coge “el juguetito” y unas bragas y, venga, a la habitación.
- Si mi Amo – dije sonriendo. Sentía cómo entraban los nervios en mi estómago. El quería usarme de nuevo. Y yo deseosa de que así lo hiciera, ya no tenía nada de sueño.
Llegamos al cuarto y El se tumbó en la cama. Puso dos cojines en el suelo y con Su mirada me ordenó postrarme de rodillas encima de ellos, mirando hacia la cama.
- Mete el juguetito en tu coño y ponte las bragas para que no se caiga. Dale a la vibración a máxima potencia – ordenó con una sonrisa – Ahora ponte a chupar zorra y ni se te ocurra correrte antes que Yo.
Mi vibrador hace que me corra en 3 minutos máximo, sintiendo encima la excitación que tenía y saboreando la polla de mi Amo…. Estaba muy asustada, intentaba concentrarme sólo en El, en Su placer, en Su orgasmo, en Su leche…. Diossss, me estaba volviendo loca de placer. El me daba mas placer dejándome intentar dárselo a El, que el que yo podía proporcionarle con mi húmeda boca, mi lengua inquieta y mis manos empapadas por mi saliva previamente…
Le veía disfrutar, gritarme “Vamos Puta, ahora no pares, qué bien lo haces, sigue así Zorra, SIGUE”
Sus palabras me encendían aun más si cabe, entraban en mi cabeza y retumbaban en las paredes de mi coño. Estaba a punto de correrme pero entonces sucedió algo que no esperaba.
- Joder que Puta eres, me corro, y ni se te ocurra tragártelo, esta vez NO!!!
Así lo hice, succioné todo lo que pude y lo dejé en mi boca mientras El se levantó y fue en busca de algo.
En cuestión de segundos llegó con un vaporizador de agua. (Yo así lo llamo, es un recipiente al que se le mete agua y por ejemplo se lleva a la playa para echarla sobre el cuerpo en forma de Spray)
Lo traía abierto y sonreía
- Échalo todo ahí peque – dijo con su cara de pícaro divertido.
Yo escupí todo el semen de mi Amo ahí, intrigada, sonriendo Le preguntaba con la mirada qué iba a hacer.
Cerró el bote, lo removió y empezó a pulverizar Su semen por todo mi cuerpo. Mi boca se abría y mi lengua salía sin permiso intentando poder degustar un poco de mi premio. Me dio la vuelta y me bañó todo el cuerpo. Cuando terminó me dio de beber lo que sobraba y me tumbó en la cama. Sacó mi juguetito y al notarlo tan caliente, terminó de apremiarme con Su lengua.
Otro regalo de mi Amo, no mi orgasmo, sino el Suyo.

domingo, 8 de junio de 2008

El castigo

Descansábamos en el sofá, estaba completamente relajada cuando escuché Su voz, con ese tono que me ponía los pelos de punta…
- Desnúdate completamente AHORA y ven a la terraza – dijo mientras bajaba las persianas y movía una silla.
Preparaba algo, ya habia visto una especie de argollas en el techo de esa terraza. Le ví con cuerdas y empecé a temblar. No era miedo, era una mezcla del mismo miedo, intriga y excitación.
Me ordenó con una mirada sentarme en la silla. Cogió mis manos y me las ató a las cuerdas que colgaban del techo. Agarró mis piernas y me acomodó llevando mi culo hasta el borde de la silla dejándome así, medio tumbada en la silla con las piernas completamente abiertas para El y mis manos atadas a las cuerdas.
- ¿Qué tienes ahí cielo? – preguntó mirando mi pecho izquierdo preocupado.
Al mirarme ví un moratón tremendo, negro que, aun que no dolía, asustaba solo al verlo. “Eso que uno de mis limites era nada de marcas”
Me sonrió, me besó dulcemente en la mejilla diciéndome “Lo siento peque”. Le sonreí y respiré hondo.
- Mi Señor, ¿Qué me vas a hacer? – Pregunté pícaramente con algo de miedo.
- Castigarte peque, te tragaste algo que no debías, ¿verdad? He de educarte y para ello, - dijo mientras traía Su fusta, ponía la música alta y encendía una de las velas – he de castigarte perrita.
Me dio un beso en la frente, un beso en la mejilla y miró mis manos. Se tornaban moradas de las cuerdas y me las liberó. Pensó un momento y puso mis manos en los reposabrazos de la silla y me ató fuertemente, sin dañarme. Se giró y encendió un cigarro con la vela. Se volvió de nuevo, mirando hacia mi muy seriamente y entonces comenzó mi castigo.
Probó Su fusta en Su mano, sonrió y me la acercó a la cara, despacio. Con ella colocó mi cabello, apartándolo de mi cara, dejándola libre y entonces me dio una bofetada. Mi cabeza se giró sin poderlo evitar.
- Abre los ojos puta, mira a tu Amo – dijo mientras giraba mi cabeza delicadamente hacia El con la fusta.
Volvió a retirar mi cabello de mi cara con ella y me escupió. Me picaba el ojo, me empezó a escocer, se lo dije y sonrió, me dio una calada de Su cigarro y un fustazo en el clítoris. Una lágrima resbalaba por mi rostro.
Entonces cogió la vela, no hacía mucha cera, así que me lanzó en mis pechos la poca que había, quemándome.
Volvió a coger la fusta y me dio varias veces en mi coñito, justo en la zona del clítoris, mientras yo me retorcía, gritaba y lloraba de dolor.
Se apiadó de mi y cogió el vicks. No se si todo el mundo conoce este inhalador hecho con mentol y eucalipto, pero da una sensación de frío y calor muy agradable e intensa, mas si se da donde se debe dar…. Mi Amo sabe donde hacerlo y me lo dio por el clítoris, por los labios, por el agujero de mi coñito y por el ano.
Sonrió, El sabía que me gustaba y con Sus hábiles dedos me masturbó un poquito mirándome disfrutar.
Poco duró el momento de satisfacción. Volvió a por la vela y me tiró, con fuerza, la cera en mis pechos. Vi de nuevo la fusta en Sus manos y mis piernas comenzaron a temblar. Me dio en los pechos, en la parte interna de los muslos y de nuevo en el clítoris.
La sensación era terrible, muy dolorosa y no podía mas que gritar mientras las lagrimas brotaban de mis ojos.
- Agua mi Señor, por favor, necesito agua – logré decir con la respiración entrecortada.
Me dio agua de beber y me regó un poco el cuerpo y agachó su cabeza entre mis piernas intentado relajar la zona mas dolorida con Su hábil lengua. Pero la sensación anterior, el dolor tan intenso y el escozor que la fusta con el Vicks me había producido, no desaparecía. Y mis piernas seguían temblando y yo no podía parar de llorar.
- Cielo, ¿Paramos? ¿Recuerdas la palabra? – me dijo mientras acariciaba mi pelo y besaba mi mejilla.
- Yo no pienso decirla mi Amo, no quiero defraudarte aun mas mi Señor – logré decir entre lágrimas y sollozos.
Agarró mi pelo, tirando bruscamente de el y mientras me daba fustazos suaves en el clítoris.
- Yo creo que es suficiente peque – me dijo al verme de nuevo sin poder evitar llorar incluso con la levedad de los fustazos que entonces me daba.
Me desató, me levantó y me abrazó mientras yo no dejaba de temblar. Limpio la cera de mi cuerpo y me acompañó al servicio. Me lavé la cara y me refresqué el cuerpo. Mientas, mi Amo me acompañaba en el baño, mirándome, sonriendo, satisfecho.
Gracias por educarme mi Señor

miércoles, 4 de junio de 2008

Video en Youtube Para Ti, mi Amo

Toda, de arriba a abajo
Toda, entera y Tuya
Toda, aunque mi vida
Corra peligro.....
http://es.youtube.com/watch?v=K6kr0fbh3lo&feature=related

El primer descanso ... ¿o no?

Hicimos una ensalada, entre azotes, cigarrillos, besos y risas…. Fuimos al salón, yo aun con mis botas y medias y un salto de cama negro que me había llevado por si podía ponerme algo en Su presencia, y comimos allí, viendo la tv, tranquilamente charlando.
Al terminar de comer y descansar un poquito, no pude mas que ofrecerLe el masaje que días atrás Le había prometido. Así que me senté tras de El, y con una cremita, le masajeé el cuello, los hombros, los brazos y un poquito la espalda. Luego fuimos a la cama y allí terminé de masajearle la espalda baja y los brazos.
Cuando terminé nos fuimos al sofá y yo ya tenía necesidad de sentir Su polla en mi boca, no importaba el tiempo, aunque me sintiera frustrada, necesitaba tenerla en mí, así que comencé a lamer, a chupar, a sorber y ayudada por mi mano, a realizar movimientos que parecían gustarLe.
Empezó a moverse, a hacerme saber que le gustaba, me volvía loca al escuchar de la boca de mi Amo “Dios que Puta eres, que bien la comes, sigue así, joder, no pares….” Esas palabras no hacían mas que volverme mas y mas loca por momentos, chupaba con mas fuerza, lamía con mas ansia y absorbía la polla de mi Amo hasta sentirla casi formar parte de mi lengua.
- Me voy a correr, no te lo tragues – dijo mi Amo excitadísimo.
Me entraron tantísimas ansias que no pude evitarlo. Por fin iba a sentir en mi boca la recompensa tan ansiada, el néctar de mi Señor, podría saborear Su leche, tan preciada por mi y que aun no había podido lograr hasta entonces. Así que sin poder, ni querer evitarlo, la saboreé y me la tragué. La hice mía.
- ¿Te la has tragado putita? – me dijo extasiado.
Asentí sonriendo y con la súplica de Su perdón en mis ojos. El me devolvió la sonrisa. Lo comprendió. Me incorporé, cogí dos cigarros y le encendí uno a El, el otro para mi.

¿Realmente soy una PUTA?

- Desnúdate YA! Quédate con las botas y las medias, el resto FUERA, entendido?!!!
- Si Señor – musitaba mientras temblorosa me iba quitando la camisa, el sujetador y la falda.
- De rodillas PUTA, quítame las zapatillas.
- Si mi Amo – Ni siquiera me escuchaba yo, mis labios se movían, pero me faltaba el aire para que se produjese el sonido.
Mientras intentaba casi sin éxito quitarle las zapatillas, El estaba desnudándose. Cuando al fin lo conseguí no tardó ni 10 segundos en quitarse pantalones y calzoncillos, dejando así, frente a mi boca, la polla de mi Amo.
- ¡¡¡Manos en la espalda y lengua fuera cerda!!! – dijo metiéndome Su polla hasta mi garganta y consiguiendo así la primera de muchas arcadas.
Saqué con mi lengua Su polla de mi boca para respirar tras la arcada y ahí me vino la primera bofetada. Una lágrima recorría mi mejilla mientras con Su mano derecha me agarraba del pelo y me decía…. – Me la vas a comer como a mi me gusta, aunque te ahogues no la saques, ¿¿¿te queda claro PUTA???
- Si Señor – acerté a decir mientras el me llevaba del pelo hasta un sofá donde se sentó.
- Quiero tus manos detrás de tu espalda y come – ordenó mientras en mí se apoderaba un miedo nunca antes sentido.
Pensé mil cosas: ¿Y si vomitaba en el sofá? ¿ Y si volvía a salirse Su polla de mi boca? ¿Y si no conseguía que se corriese? El me lo había advertido, lo que para muchas mujeres es una bendición, El lo consideraba un problema: Le costaba mucho correrse, podía aguantar mucho tiempo sin hacerlo, incluso, en ocasiones, no lo lograba.
Yo tenía miedo de fallarLe, de no ser una buena puta para El. Confío bastante en mi, y mucho mas en mi boca, pero tenía miedo de no ser merecedora del puesto que tanto ansiaba: ser Su sumisa.
De vez en cuando notaba golpes en mis pechos, si rozaba con mi diente, sacaba Su polla de mi boca y me abofeteaba. Estaba muerta de miedo. Entonces El acercó su mano a mi coño, dios, no me lo podía creer, realmente estaba muy mojado, estaba excitadísima.
Tras un rato en el sofá se cansó y me dirigió a cuatro patas por el pasillo de Su casa donde había un espejo de cuerpo entero. Me pasó ante el, y aun arrodillada, me introdujo su polla en mi boca. Esta vez, El marcaba el ritmo, por lo que no tardó en metérmela hasta la garganta y hacerme vomitar.
- Chupa eso zorra, VAMOS PUTA, trágatelo todo – gritaba mientras llevaba mi cabeza hacia el suelo vomitado segundos antes por mi.
- No puedo mi Señor, soy muy escrupulosa y no hago mas que pensar en Su gato.
El se rió, pero aun así, rebozó toda mi cara por el vómito y me hizo levantar.
- Mírate en el espejo y dime qué ves – me dijo moviendo mi cabeza hacia el espejo.
- Una puta Señor, veo a una puta muy cerda mi Amo – dije yo sintiendo cada una de las avergonzantes pero orgullosas palabras que salían de mi boca, de mi alma.
- Así es zorrita, ahora ponte a cuatro patas que te voy a follar – dijo mientras mi coño se volvía loco pensando en sentir por fin dentro de mi la polla de mi Amo.
No fueron mas que 5 o 6 embestidas, pero aun la siento dentro de mi al recordarlo. Tras ese breve momento me llevó a la cama. Me tumbo boca arriba y me comió el coño hasta que me corrí como una loca. Entonces volvió a meterme Su polla en mi boca…. Estuve bastante rato lamiendo, chupando, recorriendo, sorbiendo pero no conseguí nada. Fue frustrante. Me sentí la peor puta de la historia, no siendo merecedora de todo lo que El me estaba haciendo sentir.
Aun así, con una sonrisa en la boca me dijo:
- venga, relajate, es tarde ya, cerca de las 5, vamos a comer algo y pillamos fuerzas, ok?
- Si mi Amo – dije tristemente por no haberme ganado ni siquiera la sonrisa que El me regalaba….